Al enfrentarnos al mundo de las coles nos encontramos con una afirmación sorprendente: "Aunque la gente no se lo cree, las coles son más dulces que los espárragos y tan dulces como los guisantes. Todo es cuestión de darles el trato correcto. Si se sabe cuál es el más adecuado en cada caso, las coles son dulzura".